Efectos secundarios más comunes de las pastillas anticonceptivas

Uno de los efectos secundarios más comunes de la píldora es que puede acarrear un sangrado vaginal entre períodos menstruales. Según los estudios, este manchado intermenstrual es experimentado por aproximadamente el 50% de las mujeres durante los tres primeros meses de utilización. Pasado este tiempo, el porcentaje de mujeres que sufre este efecto secundario se reduce al 10%. Si se experimentan más de 5 días de sangrado mientras se toma la píldora se recomienda acudir al ginecólogo.

Sentir náuseas de carácter leve al comenzar el tratamiento de la píldora es muy frecuente. Sin embargo, estos síntomas desaparecen rápido. Si no lo hicieran o si las náuseas se volvieran graves o persistentes los expertos recomiendan acudir al ginecólogo inmediatamente.

La píldora puede causar que el tamaño de los pechos aumente y que estos se vuelvan mucho más sensibles al contacto, sobre todo durante las primeras semanas de haber empezado a tomar la píldora. Reducir la ingesta de cafeína y de sal puede disminuir esta sensibilidad. Si esta hiperestesia no cesa, los expertos recomiendan acudir a su ginecólogo habitual.

Es habitual que muchas mujeres sientan leves dolores de cabeza durante las primeras semanas de haber comenzado el tratamiento; eso sí, si no cesa, los expertos recomiendan acudir a su ginecólogo habitual para solucionar este problema.

A pesar del fracaso de los estudios clínicos para revelar que las píldoras anticonceptivas causan fluctuaciones de peso, la evidencia más clara es que algunas mujeres experimentan, sobre todo, retención de líquidos, especialmente en las áreas de los pechos y de las caderas, lo que conduce a un aumento del peso corporal.

Si tenemos historial de haber sufrido depresión o historial familiar que lo haya padecido es un punto importante a consultar con el ginecólogo, ya que algunas mujeres experimentan depresión u otros cambios emocionales negativos al tomar la píldora.

A pesar de que hagamos un uso adecuado de la píldora y que no nos saltemos o se nos olvide ninguna de las pastillas, es posible que algún mes se pierda ese período menstrual. Algunos de los factores que provocan esta circunstancia son las enfermedades, el estrés, los viajes o anormalidades tiroideas.

Está demostrado que la píldora puede afectar al deseo sexual debido a las mismas hormonas que se encargan de bloquear la posibilidad de embarazo. Sin embargo, también existen otros factores externos que pueden causar una disminución de la libido. De todas formas si esta situación se prolongara, los expertos recomiendan acudir al ginecólogo.

Algunas mujeres pueden experimentar cambios en la secreción vaginal que pueden ir desde un aumento general a la disminución de la lubricación vaginal durante el coito o relación sexual. Si esta circunstancia perdura los expertos recomiendan acudir al ginecólogo para descartar posibles infecciones.

Esta alteración de la visión puede ocurrir con las extendidas lentillas o lentes de contacto. Si utilizamos habitualmente lentillas y notamos cambios en la visión los expertos recomiendan consultar a un oftalmólogo si se trata durante el comienzo del uso de la píldora.

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